Octubre

Hola queri@s yoguis!!
Octubre sigue siendo un mes de transición, donde el aire se vuelve más fresco y la naturaleza cambia su ritmo, preparando el terreno para el cierre del año. Esta época nos invita a reflexionar sobre nuestro bienestar emocional y mental. El cambio de estación nos recuerda la importancia de prestar atención a nuestras necesidades internas, de hacer pausas y revisar cómo gestionamos el estrés, la ansiedad o el agotamiento que a veces pueden acompañar el día a día.
La energía de octubre se siente más introspectiva, nos llama a conectar con nuestras emociones y a encontrar un equilibrio entre nuestras responsabilidades externas y el cuidado de nuestra mente. Es un momento ideal para practicar la gratitud, para soltar los que ya no, no sirve y para priorizar nuestra salud mental, ya sea a través de la meditación, yoga, la terapia o simplemente tomando tiempo para nosotr@s mismos.
En un mundo que muchas veces avanza rápido, octubre nos recuerda que el autocuidado es un acto de amor propio y que prestar atención a nuestra salud mental no solo nos fortalece, sino que también mejora nuestras relaciones, nuestra productividad y nuestra calidad de vida en general.
En la medicina tradicional china (MTC), el otoño está asociado con el elemento metal y los órganos de los pulmones y el intestino grueso. Durante esta estación, el enfoque, es fortalecer estos órganos para mantener el cuerpo equilibrado y preparado para el frío invierno. La MTC recomienda una alimentación que nutra los pulmones y favorezca la energía del cuerpo, además de protegerse de la sequedad, que es común en otoño.
Alimentos recomendados:
- De naturaleza tibia para protegerse del enfriamiento. Esto incluye sopas, guisos y alimentos cocidos que mantengan el calor interno.
- Que hidraten y humedezcan los pulmones y la piel. Ejemplos: peras, manzanas, almendras, semillas de sésamo, miel, piña, melón.
- Raíces y tubérculos. Estos están conectados con la tierra y tienen propiedades que fortalecen el sistema digestivo, como: batatas, zanahorias, nabos, jengibre y calabaza.
- Granos y legumbres: arroz integral, avena, cebada, lentejas y frijoles mung.
- De sabor picante, suave, ayudan a mover la energía estancada y promover la circulación en los pulmones. Ajo, cebolla, puerros, rábanos y jengibre.
- Hongos y setas medicinales. Fortalecen el sistema inmune y ayudan a los pulmones. Hongos shitake, maitake y reishi.
- Frutas y verduras blancas. Los alimentos de color blanco están asociados a los pulmones. Nabo, coliflor, daikon (rábano blanco), almendras, pera.
Evita alimentos crudos y fríos.
Aumenta el consumo de líquidos tibios para mantener el cuerpo hidratado.
Escucha a tu cuerpo y trata de adaptar la dieta a las necesidades energéticas del cambio de estación, protegiéndolo y preparándole el terreno para el invierno.



